martes, 19 de junio de 2012

Edward de Bono, considerado como uno de los “gurues” de la creatividad, señaló alguna vez que lo más interesante para sus trabajos, fue ver como se desarrollaba aquel tipo de pensamiento que las computadoras no podían hacer, es decir el de la creatividad y la percepción.


Este pensamiento también llamado "lateral" nos habla justamente de moverse de un lado a otro para tener diferentes puntos de vistas y percepciones sobre un determinado tema.

Una de las técnicas más populares que logró desarrollar de Bono, fue aquella que creó a principios de la década del ochenta, y a la cual denominó “Seis sombreros para pensar”.

Estos seis sombreros de colores diferentes tienen individualmente un significado propio que conlleva a pensar de una forma determinada a aquel sujeto que lo vista. Los sombreros nunca deben ser utilizados para categorizar a los individuos, aunque su comportamiento parezca inducirnos a hacerlo. Cuando se realiza en grupo, todos los participantes deben utilizar el mismo sombrero al mismo tiempo.

  • Sombrero blanco: con este sombrero puesto deberíamos presentar datos de la manera más objetiva y neutral posible.
  • Sombrero rojo: nos permite expresar nuestros sentimientos, sin necesidad de justificación.
  •  Sombrero negro: su finalidad es la de ser críticos de una manera negativa y pensar por qué algo no podría salir bien.
  •   Sombrero amarillo: al contrario que el sombrero negro, el sombrero amarillo nos empuja a buscar los aspectos positivos sobre un determinado aspecto
  • Sombrero verde: abre las posibilidades creativas y está íntimamente relacionado con su idea de pensamiento lateral o divergente

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